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Cambio Climático: instrumentos legales de Política Climática (I)

"Si buscamos ejemplos exitosos de leyes de cambio climático en el mundo, sin duda la “Climate Change Act” (CCA) del Reino Unido (2008) surge como uno de los casos más notables, siendo una de las primeras leyes que obligan a un país a reducir las emisiones de GEI a largo plazo, en forma legalmente vinculante: 80% de reducción para el 2050, desde los niveles de emisión de 1990".

Por Felipe Lizana Sánchez y Jonathan Church*

Los últimos eventos climáticos extremos que ha sufrido Chile (temperaturas extremas en el centro del país, y precipitaciones anormalmente altas en el norte), han fortalecido la discusión sobre el uso de instrumentos legales para mitigar emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y adaptarse a los efectos del cambio climático.

Dentro de los instrumentos de política climática nacional que se hacen cargo de los efectos del cambio climático, encontramos: (1) El Plan Acción Nacional de Cambio Climático (PANCC); y (2) Planes de Mitigación/Adaptación Sectoriales (Silvoagropecuario, Biodiversidad, Pesca y Acuicultura, Salud, Infraestructura, Energía y Recursos Hídricos, Ciudades y Turismo). Si bien estos instrumentos fueron importantes avances, no son suficientes para establecer bases claras de gobernanza climática.

En este contexto, la necesidad de una Ley de Cambio Climático (LCC) para Chile se hizo más que evidente al publicarse la Segunda Revisión de Desempeño Ambiental de la OCDE (2016), la que invitó al país a “fortalecer y formalizar las bases institucionales para una política pública de cambio climático que provea claras responsabilidades por su implementación…”. En este sentido, el proyecto de LCC en actual elaboración permitirá llenar este vacío respecto a: (a) asignar responsabilidades en la reducción de emisiones de GEI; y (b) exigiendo la implementación y reporte de medidas de mitigación y adaptación a impactos del Cambio Climático.

Si buscamos ejemplos exitosos de leyes de cambio climático en el mundo, sin duda la “Climate Change Act” (CCA) del Reino Unido (2008) surge como uno de los casos más notables, siendo una de las primeras leyes que obligan a un país a reducir las emisiones de GEI a largo plazo, en forma legalmente vinculante: 80% de reducción para el 2050, desde los niveles de emisión de 1990. Habiendo celebrado recientemente su 10º aniversario, sigue siendo un ejemplo para otros países que buscan desarrollar sus propias leyes de cambio climático. En el Reino Unido, la CCA ha alcanzado importantes éxitos:

Su primer éxito fue ayudar a la “despolitización” del cambio climático como tema a tratar. En lugar de invertir tiempo discutiendo sobre si abordar el cambio climático o no, los políticos del Reino Unido ahora pueden centrar su energía en la pregunta ¿Cuál es la mejor manera de realizar la transición a una economía más limpia y más verde?. Esto ha permitido al Reino Unido alcanzar una meta más importante aún: ha reducido sus emisiones de carbono en un 42% desde 1990, más rápido que cualquier otro país del G7, mientras que en el mismo período su economía ha crecido dos tercios.

El segundo éxito de la CCA se debe, en gran parte, al establecimiento de un comité -independiente y formado por expertos- para garantizar una base de evidencia sólida en la formulación de políticas. La Comisión de Cambio Climático (CCC) asesora al gobierno sobre el nivel de los objetivos nacionales, cómo podrían cumplirse o, en ciertas circunstancias, modificarse.

Tan importante como lo anterior, es el hecho que la CCC evalúa el progreso en el cumplimiento de los objetivos mencionados, ayudando al Parlamento -y a la sociedad en general- a hacer que el gobierno rinda cuentas durante intervalos regulares por las acciones que se toman. La CCA funciona como un metrónomo, asegurando que el cambio climático como un problema no se olvide, y estableciendo objetivos quinquenales que marcan el rumbo hacia la meta de 2050.

Por último, es el equilibrio entre la experiencia y política, entre responsabilidad legal y política, y entre perspectivas de largo y corto plazo, bases donde se cimienta el éxito de la CCA.

Para cumplir el objetivo de reducción de GEI para el año 2050, aún queda mucho por hacer. Sin embargo, el éxito del Reino Unido en dirigirse hacía la meta de reducción de GEI es motivo de optimismo. Y la CCA será fundamental para que el Reino Unido logre una transición económica fluida, justa y ambiciosa en los próximos años.

Cada país tiene sus propias tradiciones, su propia cultura política y legal, sus propios desafíos económicos y ambientales. Pero todos los países están amenazados por el cambio climático, y todos necesitan encontrar una manera de alejarse, sin problemas y de manera justa, de las formas de vida intensivas en carbono. Y, al igual que el Reino Unido, Chile -como una sociedad democrática y gobernada por el estado de derecho- se encuentra bien posicionada para lograrlo.

Como hemos visto, la experiencia británica sugiere que la implementación de una Ley Marco de Cambio Climático para ayudar a guiar la transición hacía una economía descabornizada, será un paso extremadamente valioso –y quizás esencial – para lograrlo.

* Jonathan Church es LLM en Environmental Law and Policy del University College London (UCL) y MSc en Natural Sciences de la University of Cambridge. Desde el 2014, ha trabajado en ClientEarth (Londres) especializándose en Derecho y en la implementación de la Climate Change Act del Reino Unido.

*Felipe Lizana Sánchez es abogado de la Universidad de Chile, y MSc en Environmental Policy & Regulation de la London School of Economics (LSE). Ha trabajado como pasante en la ONG ClientEarth (Londres) y como Asociado en Guerrero Iturra y Grasty, Quintana Majlis & Cía.

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