Columnas

Dimensiones Operativas y Regulatorias de la Ciencia de Datos en el Ámbito Legal.

Por Joaquín Ortega Torres*

¿Qué hace un abogado en el campo de la ciencia de datos? Esta pregunta, cada vez más frecuente, revela un cambio de paradigma en el ejercicio de la profesión legal. Aunque tradicionalmente parecen disciplinas distantes y no relacionadas, hoy son herramientas complementarias en la comprensión del negocio legal propiamente tal y del negocio, giro o industria de los clientes.

Joaquín Ortega Torres,

Para comprender cómo interactúan ambas disciplinas primero debemos tener un acercamiento a qué es cada una de ellas. Mientras que el derecho, en su concepto objetivo, lo entendemos como el conjunto de reglas y principios, así como otras fuentes directas o indirectas de éstas, que regulan el comportamiento de las personas y las instituciones públicas y privadas de una sociedad, la ciencia de datos no es otra cosa que el análisis de grandes volúmenes de información y la generación de conocimiento o “insights” a partir de la aplicación de tecnologías de la información y machine learning, junto al análisis matemático y estadístico dentro de algún negocio o industria específica.

Entonces, ¿dónde convergen ambos mundos? La convergencia se da en una doble vía, una donde la ciencia de datos impacta en la operación de la práctica legal, potenciándola; y otra vía de dimensión regulatoria, donde el derecho, en sentido amplio, debe gobernar el uso de la ciencia de datos y la analítica.

Las aplicaciones de la ciencia de datos al derecho son tan vastas como lo es nuestra práctica legal, algunos ejemplos son:

  • Manejo y análisis de data no estructurada, es decir, información que no está tabulada en formato de matriz, como lo es el texto, el audio, la imagen o videos. Esta información, debidamente tratada puede ayudarnos con declaraciones de partes, víctimas, testigos, peritos, y en general, para el análisis de medios de prueba, audios de audiencias orales, sentencias, escritos y todas las fuentes de información que utilizamos en la práctica legal que se expresen en este formato.
  • Estrategia judicial predictiva, es decir, utilizar las, cada vez más abundantes, bases de datos de jurisprudencia, y realizar análisis estadístico predictivo sobre la probabilidad de que un tribunal o un magistrado falle de determinada manera en una materia específica.
  • Management Legal, esto es la aplicación del Business Intelligence en la administración del despacho o negocio jurídico respectivo, ya sea en la gestión del tiempo, gestión del conocimiento o incluso en la gestión financiera sobre análisis de costos y de ingresos, KPIs internos, etc.
  • Comprensión del negocio del cliente, entender el funcionamiento de los sistemas y tecnologías de la información que utilizan nuestros clientes en sus operaciones, así como la toma de decisiones estratégicas de éstos nos ayudan a tener una cercanía al negocio de nuestros representados y mejor comunicación, lo que sin duda agrega valor a nuestra asesoría legal estratégica

Por su parte, la aplicación del derecho a la ciencia de datos la podemos apreciar en las nuevas regulaciones sobre tratamiento de información,  medidas de seguridad en entornos digitales e incluso en los debates éticos, que se traducirán en normas jurídicas, en torno al uso de la inteligencia artificial en todas sus acepciones, así como la aplicación de las reglas generales en la resolución los conflictos, daños, pleitos y responsabilidades que quepan a los intervinientes por decisiones automatizadas o algorítmicas derivadas de procesos de analítica  aplicada a procesos operativos mediante MLOPS (Machine Learning Operations).

En conclusión, ambas disciplinas son inconmensurablemente amplias, abstractas y generales, con aplicación en casi todas las esferas donde hay relaciones entre personas naturales y/o jurídicas, por tanto, su convergencia y aplicación práctica es tan amplia como lo es el ejercicio de la profesión legal.

No hay duda de que las nuevas tecnologías y su escalamiento a nivel global impactan aceleradamente el ejercicio de la profesión legal, por tanto, la capacidad de integrar herramientas estadísticas y computacionales en el ejercicio del derecho define hoy una nueva frontera de eficiencia y precisión técnica que sin duda marcará la diferencia en el presente y en el futuro cercano.


Joaquín Ortega Torres es Abogado, Máster en Data Science.

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