Columnas
Colegios y protección de datos: La información más sensible no está en la sala de clases
Por Amanda Iori Contreras*
Existe un tema del que todos deberíamos estar hablando (y aún no lo estamos haciendo): la protección de datos personales de menores de edad
Como abogada especialista en protección de datos personales y también como mamá, hay algo que tengo claro: los apoderados deberían saber mucho más sobre qué ocurre con los datos personales de sus hijos en el colegio.

Cuando se habla de protección de datos en el ámbito escolar, muchas veces la conversación queda dentro de la institución. Sin embargo, hay un actor clave que suele quedar fuera: las familias.
Padres y madres entregan información sensible confiando en que será tratada con cuidado. En la práctica, muchas veces no saben qué ocurre realmente con esos datos, quién los utiliza ni por cuánto tiempo se conservan.
Estas son algunas preguntas básicas que toda familia debería poder responder:
- ¿Qué datos personales del estudiante está recopilando el colegio?
No solo datos académicos, sino también antecedentes de salud, información familiar, evaluaciones psicopedagógicas, imágenes y registros digitales.
- ¿Para qué se utilizan esos datos?
Cada dato debería tener una finalidad clara, legítima y comprensible. “Por si acaso” no es una finalidad válida.
- ¿Quién tiene acceso a esa información?
Docentes, administrativos, directivos y terceros pueden acceder a datos sensibles. Saber quién y en qué contexto es clave.
- ¿Dónde y cómo se almacenan los datos?
Plataformas educativas, correos electrónicos, servidores externos o archivos físicos. La forma de almacenamiento también es una forma de protección.
Más allá de estas preguntas esenciales, en el manejo de datos personales dentro del ámbito educacional surgen inquietudes muy concretas para las familias. Una de ellas es saber por cuánto tiempo se conservan estos datos, ya que no toda la información necesita ni debe almacenarse indefinidamente, y la falta de plazos claros puede aumentar los riesgos asociados a su uso o exposición.
También genera especial preocupación el tratamiento de fotografías y videos de los estudiantes, sobre todo cuando se utilizan en redes sociales, sitios web o comunicaciones institucionales, donde es fundamental contar con criterios claros y resguardos adecuados. En este escenario, resulta igualmente importante que padres, madres y tutores sepan que pueden ejercer sus derechos respecto de los datos personales de sus hijos, como solicitar acceso, rectificación, actualización o eliminación de la información, a través de procesos simples, transparentes y conocidos por toda la comunidad educativa.
La protección de los datos personales de niños, niñas y adolescentes no es solo un tema legal.
Es un asunto de confianza, transparencia y cuidado.
Informarse y preguntar no es desconfiar.
Es ejercer un rol activo en la protección de sus hijos.
*Amanda Iori Contreras
Head of Data Protection & Digital Affairs
Lux Aurea Legal Consulting.




