Columnas

Proceso Constituyente y participación ciudadana

"La experiencia comparada indica que, en general, para que un texto constitucional alcance un buen nivel de aceptación y de legitimidad, un rol importante juega no sólo la transparencia del proceso, sino que también la participación de la ciudadanía en éste".

Por Soledad Alonso Baeza *

El próximo 11 de abril de 2021 tendrá lugar en el país una inédita elección, en la cual los ciudadanos tendrán que elegir gobernadores regionales, alcaldes, concejales y convencionales constituyentes. La novedad radica en que por primera vez en Chile se elaborará una nueva Carta Fundamental a través de una Convención Constitucional o Asamblea Constituyente elegida democráticamente por el pueblo.

La experiencia comparada indica que, en general, para que un texto constitucional alcance un buen nivel de aceptación y de legitimidad, un rol importante juega no sólo la transparencia del proceso, sino que también la participación de la ciudadanía en éste1Mecanismos de Cambio Constitucional en el Mundo, Análisis desde la experiencia comparada, PNUD, 2015. https://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/library/democratic_governance/mecanismos-de-cambio-constitucional-en-el-mundo.html. A nivel internacional, en el último tiempo se ha observado una tendencia creciente a incorporar formas de participación ciudadana más directa en los procesos de reforma o cambio constitucional.

Buenos ejemplos de lo anterior son Islandia (2010), Sudáfrica (1996) y Colombia (1991), aunque con distintos resultados. En la mayoría de los países al origen del proceso constituyente subyace la desconfianza generalizada en los políticos y los partidos, y la convicción de que es necesario que sean los ciudadanos “de a pie” que elaboren las “reglas del juego” que les serán aplicables a aquéllos. Luego, se pone en marcha un proceso orientado a ser público, transparente y ampliamente inclusivo.

En Islandia2Mecanismos de participación ciudadana en el proceso constituyente de Islandia, Serie Informes Nº 15-20, 15/05/20, Mariano Ferrero, Biblioteca del Congreso Nacional., se conformó un Foro Nacional y, el ejercicio deliberativo tuvo importantes niveles de publicidad y transparencia, ya que fue transmitido en directo vía streaming y, además, contó con mucha cobertura mediática. Asimismo, resultó una experiencia satisfactoria para los participantes que, en una encuesta evaluativa final de los organizadores consideraron en más de un 90% que el Foro había sido exitoso, y creían que su impacto en el proceso constituyente sería fructífero. Si bien la constitución no fue aprobada por el parlamento – en quien radicaba el poder constituyente – el proceso islandés en sí mismo resulta valioso por el aprendizaje que entrega desde la perspectiva ciudadana.

Soledad Alonso Baeza

En Sudáfrica, el profesor Heinz Klug3Heinz Klug, expositor del segundo webinar del ciclo “Procesos constituyentes en democracia. El caso de Sudáfrica”, organizado por el centro interfacultades Lexen, y las Facultades de Economía y Negocios (FEN) y Derecho, de la Universidad de Chile, octubre 2020. explica que los cambios constituyentes participativos e inclusivos pueden conducir a un futuro más estable, pacífico y próspero. Un factor clave para él fue incluir a todos los sectores y permitirles mantener sus propias visiones de un rol viable en el futuro, lo que denominó “imaginación constitucional”. Con respecto a la participación ciudadana, ésta se materializó a través de la entrega de propuestas escritas, de un intenso programa de reuniones públicas y una campaña publicitaria y de difusión de contenidos sin precedentes. Se utilizó la radio y la televisión para difundir el proceso y las publicaciones regulares de los debates de temas considerados relevantes.

En Colombia4https://www.researchgate.net/publication/335985519_La_participacion_ciudadana_en_el_proceso_constituyente_de_Colombia_de_1991_El_derecho_a_la_educacion, también se establecieron mecanismos de participación ciudadana para que ésta presentara iniciativas relacionadas con aquellos aspectos que, para ese momento, se consideraron de mayor interés y relevancia social y política, las que sirvieron de insumo para la construcción de la constitución. Se conformaron Mesas de Trabajo Regionales y Comisiones Preparatorias. La Asamblea, por su parte, era bastante representativa, ya que incluyó miembros de todos los sectores de la sociedad, e incluso representantes de pueblos indígenas que nunca habían tenido representación en elecciones previas.

¿Y qué pasa en Chile?

Una reciente encuesta de Data Influye5https://www.tuinfluyes.com/data-influye/ , realizada entre el 25 de febrero al domingo 28 del mismo mes de 2021. mostró que el 53% de los consultados sostiene que la elección de los integrantes de la Convención Constitucional es la más importante para su futuro y el de su familia, de las cuatro elecciones que habrá en abril. Sin embargo, al mismo tiempo, el 62% se considera desinformado con respecto a estos comicios. La explicación podría estar dada por el contexto que estamos viviendo, es decir, el retorno a clases de los escolares, la vuelta de vacaciones, la pandemia y la calendarización de las vacunas, lo que sumado a la confusión por las cuatro elecciones simultáneas configuran un cuadro confuso para la mayoría de la población. 

De acuerdo con el Estudio de Gobernanza de la OCDE6 Estudio de Gobernanza Pública de la OCDE (Scan Report), sobre la participación ciudadana en el proceso constitucional en Chile, 2017., nuestro país está considerado como una de las democracias más consolidadas y estables de la región, a la vez que, paradójicamente, se enfrenta a un déficit en la gobernanza participativa. El informe revela que esto se debe, en parte, al legado no resuelto de la transición a la democracia y a la desconexión entre los ciudadanos y las autoridades públicas. Nuestra realidad es la existencia de bajos niveles de confianza, un débil sentido de comunidad y una tasa decreciente de inscripción y participación de los votantes. 

Para algunos la iniciativa por cambiar la Constitución surge a partir de las movilizaciones sociales ocurridas en el marco de las potentes manifestaciones que se desarrollaron en el país a partir del 18/O. Para otros7 Carlos Peña, “El Desafío Constitucional”, Penguin Random House Grupo Editorial S.A., 2020., la cultura y el mercado han desatado expectativas y procesos de individuación propios de una sociedad que se moderniza, pero las instituciones con que contamos no logran procesar esas expectativas.

Más allá de las razones por las que el país ha iniciado este inédito proceso, lo cierto es que los ojos del mundo están puestos sobre nosotros, por lo que el éxito del resultado final estará fuertemente influido por la transparencia, el acceso a la información pública veraz y oportuna y la rendición de cuentas de los integrantes de la Convención de cara a la ciudadanía. A su vez, el involucramiento y la retroalimentación de la sociedad civil a través de mecanismos claros de participación probablemente logren un alto grado de adhesión y otorguen legitimidad a la nueva Carta Fundamental.

* Soledad Alonso Baeza es Abogada de la Universidad Diego Portales. Actualmente colabora en el estudio de Lillo Orrego Torre & Cía. Abogados y en Allende, Acevedo & Mujica Abogados. Asesora en implementación de programas de cumplimiento y modelos de prevención de delitos.

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