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Transformación y Equilibrio (Dilema de las firmas legales)

"Los abogados perciben un permanente estado de desequilibrio que les hace tener temor a modificar la forma habitual de trabajar; sin embargo, y a pesar de lo anterior, esta sensación se puede enfrentar buscando procesos de transformación graduales para poder acometer los eventuales desequilibrios a enfrentar".

Por Gustavo Rodríguez

La incertidumbre es un sentimiento en las personas que se antepone al deseo de estabilidad. Cualquier proceso de transformación significa realizar cambios generando incertidumbre porque conlleva enfrentar lo desconocido. Una transformación nos obliga a cambiar formas de “hacer las cosas” y, por lo mismo, genera naturalmente pérdida de los “equilibrios” existentes al explorar nuevos caminos.

Hoy vivimos procesos de transformación ineludibles, en la forma de trabajar; en la forma de relacionarnos con los clientes; en las formas de relacionarnos internamente, en las formas de organizarnos y tomar las decisiones, que se han visto aceleradas por la irrupción de la pandemia.

La mejor forma de desarrollar las transformaciones es mostrando la voluntad de adaptación a una nueva realidad y cambio, teniendo en cuenta que el buen servicio debe cuidarse, cuestión posible de lograr. Hay que escuchar al cliente y prever los desequilibrios que se pueden presentar, producto de las transformaciones que debamos hacer.

Gustavo Rodríguez

Las firmas legales no están ajenas a la necesidad de hacer transformaciones internas, que obligan a preveer los impactos de estos cambios. El servicio legal tiene una alta complejidad de administración dada la diversidad de casos a abordar, la diversidad de servicios a ofrecer, la diversidad de mercados a abordar, la diversidad de carga de trabajo a través del tiempo, la dificultad para planificar el trabajo diario y futuro. Todo ello genera una sensación de incertidumbre y de desequilibrio permanente por lo que cualquier cambio genera una doble sensación de incertidumbre; los abogados perciben un permanente estado de desequilibrio que les hace tener temor a modificar la forma habitual de trabajar; sin embargo, y a pesar de lo anterior, esta sensación se puede enfrentar buscando procesos de transformación graduales para poder acometer los eventuales desequilibrios a enfrentar. Todo lo anterior sumado a la necesidad de transformación actual y aceleración de ésta, producto de la pandemia. 

Las firmas legales que saldrán airosas serán aquellas que inicien prontamente y gradualmente los procesos de transformación necesarios buscando mantener los equilibrios. Demorar los procesos de transformación genera a futuro desequilibrios más intensos y más difíciles de controlar ya que se precipitan.

Para mi parecer, a partir de mi experiencia, las firmas legales deben acometer diferentes líneas de transformación, todas las cuales generan cambios y adaptación a las nuevas realidades.

 

  • Transformación en la cultura interna de trabajo: i) En primer lugar, generar procesos de inclusión de las mujeres hacia labores más protagónicas dentro del estudio. Es una tendencia también de los clientes y que se irá valorando cada vez más. Ellas aportan una mirada nueva al desarrollo del estudio y capacidad de acceso a nuevos clientes, enriqueciendo el desempeño. ii) Formas diferentes de relacionarse internamente y con los clientes, buscando relaciones de mayor confianza y horizontalidad. iii) Diferentes formas de organización, más flexibles y colaborativas para incrementar el desempeño general de la firma; iv) Generar estímulos y formas de incentivos capaces de acrecentar la búsqueda de logros comunes, propiciando el desarrollo de las diferentes capacidades individuales.
  • Transformación en el modelo de negocios, buscando construir un modelo que reconozca los valores, capacidades y ventajas competitivas propias de su firma legal, para lograr un desarrollo de la calidad del servicio, de la expertise, del reconocimiento y valoración en el mercado, del prestigio y otros atributos vinculados con la diferenciación.
  • Transformación en la forma de medir el desempeño de la firma, que consiste en conocer el real valor agregado que esta entrega desglosado en sus partes. Es de alta importancia saber conocer los resultados de cada una de las partes que explican el resultado global, buscando apoyar la toma de decisiones de tal manera que permita mejorar el desempeño general de la firma. Significa generar los propios KPIs más relevantes, para ser competitivos, eficaces y eficientes, entendiendo que cada diseño es propio de cada realidad.

 

Con todo, toda transformación debe cuidar no poner en riesgo la calidad del servicio así como tampoco afectar las virtudes y fortalezas principales de la firma. 

Finalmente, pienso que es necesario generar una ruta de desarrollo para las transformaciones necesarias en los 3 ámbitos mencionados, que debe incluir la participación de todos y en particular de las mujeres de la firma, siempre teniendo en cuenta que cada realidad requiere una hoja de ruta propia y consensuada.

Gustavo Rodríguez es Director de GR Soluciones. Ingeniero con más de 20 años de experiencia asesorando numerosos estudios jurídicos desde el desarrollo estratégico, modelo de negocio, societario y de gobierno, gestión del talento, procesos y crecimiento, entre otros temas.

Gustavo Rodríguez

Socio de GR Soluciones. Ingeniero con más de 20 años de experiencia asesorando numerosos estudios jurídicos desde el desarrollo estratégico, modelo de negocio, societario y de gobierno, gestión del talento, procesos y crecimiento, entre otros temas.

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