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7 recomendaciones para que su submission a un ranking legal realmente sume

Por María Sol Rubio*

Cada ciclo, directorios internacionales como Chambers and Partners o Legal 500 reciben más candidaturas que el anterior, y con menos tiempo para leer cada una. Con la experiencia de años, tanto del lado de las firmas como del lado del equipo editorial, sabemos que hay algunas prácticas simples que marcan la diferencia entre una submission que pasa desapercibida y una que efectivamente suma. Estas son siete.

1. Apunte a entre 18 y 20 asuntos relevantes

El máximo que aceptan la mayoría de los directorios son veinte asuntos por área de práctica, y ese número no es arbitrario. Presentar menos de diez, salvo en prácticas muy boutique o en jurisdicciones con poca actividad, suele transmitir la idea de un equipo con poco volumen de trabajo. El objetivo realista para la mayoría de las áreas es acercarse al máximo permitido, con asuntos concretos y bien elegidos.

2. Priorice el trabajo de los últimos doce meses

María Sol Rubio

La evidencia más valiosa es la más reciente. Si la postulación se presenta en septiembre, lo ideal es que los asuntos hayan estado en curso, se hayan iniciado o hayan cerrado entre septiembre del año anterior y ese mismo mes. Trabajo que haya iniciado antes que eso y que siga en curso todavía puede incluirse, pero si la mayoría de los asuntos son antiguos, la impresión que queda es la de una práctica poco activa.

3. Nunca repita un asunto sin actualizarlo

Los investigadores comparan cada candidatura con la del año anterior. Si un asunto aparece exactamente igual, sin ningún avance, eso resta puntos. Si no hubo novedades de ningún tipo en los últimos doce meses (esto es factible en áreas como litigios, por ejemplo), la recomendación es dejarlo afuera ese ciclo y retomarlo cuando haya una actualización concreta para contar (como una sentencia que favorezca al cliente).

4. Sea específico, no genérico

“Asesoramos a esta empresa en sus asuntos de derecho laboral” no dice nada que diferencie a una firma de las demás. Cada descripción debería explicar el rol puntual de la firma en un asunto concreto, con al menos un detalle específico del trabajo realizado en el último año.

5. Respete la extensión: tres párrafos alcanzan

No hace falta escribir de más. Entre 200 y 250 palabras por asunto, organizadas en tres párrafos (a quién se asesoró, cuál fue el rol de la firma y por qué fue complejo) suele ser más que suficiente. Si hay un monto o una fecha relevante, se incluye; si no, no hace falta forzarlo.

6. Muestre variedad dentro del área de práctica

Los directorios publican qué tipo de trabajo consideran parte de cada área. Cuanta más variedad de ese espectro pueda mostrar la firma, no solo un tipo de asunto sino varios, mejor evaluada queda la práctica en su conjunto.

7. Si usa inteligencia artificial, revíselo todo antes de enviar

Redactar con ayuda de IA no es un problema. Enviar exactamente lo que devolvió la herramienta, sin una revisión de alguien que conoce el asunto, sí lo es. Un investigador que lee cientos de submissions nota enseguida cuáles fueron editadas por una persona y cuáles no, y perderá el interés en seguir leyendo muy rápidamente.

Ninguna de estas recomendaciones garantiza, por sí sola, un ranking. Pero aplicadas en conjunto, ciclo tras ciclo, son las que terminan marcando la diferencia entre una submission que se lee por compromiso y una que realmente convence.


Por María Sol Rubio, socia de Gericó Associates*

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