Columnas
Por favor, llama a tu abogado.
Por Carmina Vásquez*
Este fin de semana, revisitando una de mis series favoritas sobre doctores The Resident, me frustré demasiado, tanto que creo que había olvidado lo mucho que me frustraba. Uno de los doctores antagonistas está siendo chantajeado por su colega y yo ingenuamente pensé «ahora va a llamar a su abogado», abogado que había salido varias veces antes en la misma serie y que estaba enterado de este problema. Era lógico que él podría ayudarlo a salir del embrollo, pero no, el doctor decidió continuar con otra complicada red de mentiras. Me pareció muy poco creíble, la gente no hace eso, pensé. La gente llama a sus abogados cuando tiene problemas legales, pero seguí viéndola, lo hicieron solo para que avanzara la historia. Una licencia narrativa, supuse.
Días más tarde vi una película que se llama Contratiempo que parte precisamente con la charla de un cliente y su abogada. Mientras avanzaba la película me agarraba la cabeza con las dos manos preguntándome, por qué cuando había partido el contratiempo no había llamado a su abogado y lo hacía ahora cuando tenía que declarar ese mismo día. ¿Es que las personas no saben para qué existen los abogados?. Y entonces tuve que aceptar una posibilidad bastante menos tranquilizadora, quizás no es solo ficción.

Pienso en mis propios clientes, que me llaman para que arregle las cosas, después de meses, algunos incluso años, de que están completamente desgastados emocionalmente con peleas interminables con sus exparejas y que hace tiempo pasaron el punto muerto. Personas bloqueadas de whatsapp, y varias bloqueadas del correo electrónico. Con terceros garantes entregando a los niños porque ellos hace rato no se pueden ver, ni hablar. Siempre mi respuesta a su petición de que arregle las cosas es que «Soy abogada, no maga».
La ficción y la realidad se entrecruza brutalmente, las personas no llaman a su abogado hasta que el problema ya es demasiado grande, pudiendo haberlo hecho cuando era pequeño y teníamos mucho que salvar. Por eso insisto: Por favor llama a tu abogado.




