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Nueva integración en el Consejo del Colegio de Abogadas/os: ¿Qué esperamos de los candidatas/os electas/os?

"No pocos abogados salieron a decir que fue injusto que las cuotas integraran hombres, que esto era 'prueba irrefutable' de que las cuotas eran innecesarias o que generaban efectos perversos, como la integración mencionada. Esa conclusión apresurada es un error y es una muestra de incomprensión del proceso electoral vivido".

Por Rebeca Zamora Picciani*

Las pasadas elecciones para Consejeros de nuestro Colegio suscitaron un interés como no ocurría en años. Lo anterior fue una consecuencia directa de la implementación del sistema de cuotas de género que aseguraba cupos mínimos a las abogadas, luego de la reforma a los estatutos en enero del presente año. El objetivo se cumplió de sobremanera y dos mujeres electas debieron ceder sus cupos a dos hombres, con el objeto de respetar la cuota fijada por los estatutos. Sin embargo, no se debe olvidar que en la reforma ganó la propuesta de consenso, lo que significa que las cuotas no serán permanentes y dependerán de la proporción de género en la colegiatura y que históricamente ha sido mayoritariamente masculina… Es necesario trabajar, entonces y desde ya, en un mecanismo que impida volver a esa desproporción.

Rebeca Zamora

No pocos abogados salieron a decir que fue injusto que las cuotas integraran hombres, que esto era “prueba irrefutable” de que las cuotas eran innecesarias o que generaban efectos perversos, como la integración mencionada. Esa conclusión apresurada es un error y es una muestra de incomprensión del proceso electoral vivido. Precisamente, es la garantía de cuotas mínimas y la inclusión de un mayor número de candidatas en las listas lo que produjo este efecto. Por décadas, y sin reparos, las listas incluían a lo más a una mujer como candidata. En esta elección, en cambio, se presentaron cuatro (y hasta cinco) postulantes por lista. Era de esperar, entonces, que luego de la reforma estatutaria y un mayor número de candidatas, fueran ellas quienes obtuvieran las más altas votaciones. En realidad, lejos de la actitud antes mencionada, las mujeres electas que cedieron el cupo, no reclamaron. Esto sí prueba que, contrario a los prejuicios y mitos; el feminismo no busca imponer privilegios para las mujeres, sino eliminar inequidades, tal como la falta de representatividad femenina, histórica en el gremio. Así, lejos de ser un privilegio, las cuotas jugaron un rol correctivo para lograr equidad de género, al menos en la composición del Consejo. En realidad, es bien dudoso, por no decir altamente improbable, que sin la reforma y la nueva integración femenina de las listas se hubiera logrado que cinco mujeres se incorporaran al Consejo en una sola elección. Previo a este proceso, el Consejo integraba solo tres Consejeras de un total de 19 miembros. Es necesario que el nuevo Consejo promueva el prometido enfoque de género en el Derecho, buscando la anhelada equidad entre hombres y mujeres, y entre las distintas identidades de género.

Durante la campaña, todas las listas se comprometieron a hacer esfuerzos por incentivar la colegiatura, especialmente en los grupos que no se han sentido identificados con el Colegio. Asimismo, se reconoció la necesidad de buscar una fórmula para lograr un mayor control ético de nuestros pares, de aquellos que, abusando del ejercicio de la profesión y de la confianza depositada en ellos, incumplen en forma grave los deberes inherentes de lealtad y fidelidad hacia quienes les han confiado la protección y cuidado de sus derechos. Es de suyo imprescindible que, mientras el Proyecto de Ley de Reforma a los Colegios Profesionales no avance en su tramitación legislativa, y devuelva este control, el Colegio autorregule y asegure un mecanismo para este fin, dentro del marco de lo permitido por la ley. A modo de ejemplo, asumiendo gratuitamente el patrocinio y representación del afectado en el respectivo reclamo judicial, contra aquel que, al no estar colegiado, está fuera del control gremial.

Esperamos que el nuevo Colegio trabaje firmemente en devolver dignidad y prestigio al gremio, asumiendo sin titubeos el rol social que debemos cumplir, en tanto auxiliares de la administración de justicia, en el acceso por parte de las personas más vulnerables, así como en el apoyo y protección de los derechos de aquellos grupos de especial protección que son sistemáticamente omitidos. En otras palabras, esperamos que se cumplan íntegramente y de buena fe las promesas de campaña.

Con mucha generosidad, la lista de Todas y Todos compromete un trabajo permanente y con la mayor diligencia posible, de apoyo a Paulina Vodanovic y Álvaro Fuentealba, su Consejera y Consejero recién electos, así como a quienes adhieran sin reservas a estas ideas y objetivos, velando por cumplir y hacer cumplir lo prometido. Porque nos importa el Colegio y creemos en su potencial, queremos verlo ejerciendo firme y activamente la función que por esencia tiene, esto es, ser el puente entre las personas que buscan la protección de sus derechos y quienes administran justicia.

* Rebeca Zamora Picciani fue candidata de la Lista Todas y Todos en las recientes elecciones para consejeros del Colegio de Abogados, como representante de ABOFEM, donde también integra la Comisión de Litigación Estratégica.

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