Bitácora
Alster lanza nuevo servicio de outsourcing para agilizar la gestión contractual de las empresas
La nueva línea de servicios busca abordar problemas como demoras en aprobaciones, exceso de revisiones, falta de estandarización y fricciones entre las áreas de Legal y Procurement.
Alster anunció el lanzamiento de un nuevo servicio de outsourcing para la revisión de contratos orientado a mejorar la gestión contractual de grandes compañías mediante la combinación de procesos, tecnología y talento especializado. La propuesta busca reducir ineficiencias y liberar capacidad de los equipos legales en un área donde una mala gestión puede erosionar, en promedio, un 8,6% del valor de los contratos, según World Commerce & Contracting.
El lanzamiento se realizó en el marco del Alignment Lab una instancia de trabajo organizada por Alster que reunió a equipos de Legal y Procurement de reconocidas empresas del mercado chileno, tales como CCU, Río Tinto, Transelec, Colbún, Kinross, Carozzi e ISA Energía, para analizar los principales puntos de fricción que surgen a lo largo del ciclo de vida de los contratos.

Durante el encuentro se abordaron desafíos que Alster ha identificado de manera recurrente en organizaciones de Latinoamérica: demoras en aprobaciones, el exceso de revisiones, falta de estandarización de documentos y criterios, la dependencia de abogados para tareas recurrentes y dificultad para medir el desempeño de la gestión contractual.
“Tuvimos la posibilidad de trabajar junto a tremendos equipos de Legal y Procurement de empresas reconocidas del mercado chileno. La idea es que estos equipos puedan alinearse, coordinarse y comunicarse mejor, pero sobre todo identificar aquellos puntos de fricción que pueden ser abordados con una mejor estrategia, mejores procesos o eventualmente con un mejor servicio”, explicó Andrés Jara, fundador de Alster.
Contratos como parte central de la operación del negocio
Los contratos tienen un impacto directo en la operación de las empresas: en ellos se definen precios, plazos, obligaciones y condiciones comerciales. A esto se suma la tendencia a centralizar o regionalizar las áreas de Compras, lo que exige gestionar mayores volúmenes bajo criterios comunes. En ese escenario, procesos contractuales lentos, poco estandarizados o con múltiples instancias de revisión pueden generar retrasos y dificultades para responder a las necesidades de las distintas áreas de una organización.
Frente a estas dificultades, el servicio plantea externalizar parte de la gestión contractual mediante procesos estandarizados, tecnología y equipos especializados
“Esta propuesta recoge aprendizajes de mercados más desarrollados y los lleva a la realidad de las grandes compañías. Estructuramos y diseñamos procesos, estandarizamos la documentación y trabajamos bajo una lógica de mejora continua, para que la relación entre Legal y Procurement fluya de una manera que permita realmente acelerar los negocios e impactar el crecimiento de la organización”, señaló Jara.
El modelo clasifica los contratos según su complejidad y nivel de riesgo, permitiendo externalizar tareas específicas hacia abogados especializados, mientras el equipo legal interno se libera de procesos operativos para enfocarse en decisiones estratégicas. Este proceso se complementa con una etapa de optimización y la creación de playbooks de negociación, garantizando consistencia y agilidad.
Los resultados respaldan esta metodología: durante un programa piloto ejecutado entre 2021 y 2026 para el área de Abastecimiento, se gestionaron más de 5.100 contratos y 16.300 tareas. Gracias a este enfoque, la capacidad de resolución aumentó un 88% sin elevar el presupuesto, reduciendo el tiempo por tarea en un 36% y liberando más de 2.300 horas de trabajo que antes se perdían en revisiones innecesarias.
Esa relación fue precisamente uno de los temas centrales del encuentro. Las áreas de Procurement suelen necesitar velocidad y continuidad, mientras el área Legal debe resguardar los riesgos de cada operación. Hacer compatibles ambas prioridades requiere coordinación, procesos claros y una distribución del trabajo que permita avanzar con mayor agilidad sin perder control jurídico.




