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Plataformas digitales y libre competencia: no es hora de quedarse mirando cómo las cosas pasan

"El valor de las plataformas digitales se encuentra en una característica transversal a la mayoría de ellas y que consiste en sus efectos o externalidades de red. La más evidente de sus consecuencias es la tendencia a la concentración..."

María José Henríquez

¿Se debe adaptar el análisis cuando se investigan conductas anticompetitivas por parte de plataformas digitales? El debate ya empezó entre los expertos en la materia, no sin un grado alto de desconcierto ante el rápido avance de la tecnología y formas de hacer negocios usando la red.

Modernizaciones más y menos, el análisis de libre competencia se basa en la teoría clásica de la competencia perfecta y fallas de mercado. Conceptos como precio, demanda, costo marginal son y han sido el origen de las herramientas modernas de estudio. Para las fusiones se calcula la presión al alza de los precios (UPPI), para carteles se calcula el sobreprecio de la colusión, para conductas unilaterales cuánta ineficiencia traerán al bienestar social o del consumidor.

María José Henríquez

El dilema para los expertos en el área es que de pronto nos encontramos con plataformas digitales en apariencia beneficiosas para los consumidores, muchas de ellas ofreciendo servicios a precio cero. El ritmo acelerado con que se van perfeccionando estas aplicaciones es sólo superado por nuevas plataformas que surgen y se masifican. Piénsese en los importantes ahorros en costos de transacción que representan aplicaciones como Rappi o Uber Eats, en los servicios de un buscador como Google y en la facilidad de conectarse con muchas personas que ofrece Instragram.

Entonces ¿es necesario que libre competencia se inmiscuya? Querámoslo o no, cualquier tipo de intervención causa efectos permanentes en los mercados. Es entendible entonces la postura de quienes prefieren “dejar hacer, dejar pasar”, a lo Adam Smith. Sin embargo, estoy convencida de los beneficios de la función correctiva que tienen las leyes de libre competencia, en especial en mercados con características tan particulares como el de las plataformas digitales.

El valor de las plataformas digitales se encuentra en una característica transversal a la mayoría de ellas y que consiste en sus efectos o externalidades de red. Las externalidades de red se producen de momento que aumenta el valor de la plataforma digital a medida que se incrementa el número de usuarios. Los efectos de red pueden ser directos, cuando ese valor se refiere al aumento de usuarios de un mismo grupo, como en redes sociales; o indirecto, cuando la plataforma se aprecia al aumentar el número de un grupo distinto de usuarios, como cuando mejora la valoración de una consola de juegos por la cantidad de desarrolladores que crean videojuegos compatibles con éstas.

Los efectos de red producen varias consecuencias importantes para la competencia. Lo más evidente es que se genera una tendencia a la concentración en plataformas digitales. Consecuentemente, para un nuevo entrante será muy difícil desafiar a una plataforma ya consolidada, al tiempo que los incumbentes tendrán incentivos para resguardar su base de usuarios. Aquí es donde podemos volver a nuestros conocimientos básicos de libre competencia e incentivos económicos. Cuando el valor de la plataforma está en su tamaño, se crean incentivos para que los incumbentes protejan su posición de mercado. La experiencia nos indica que eso se puede canalizar a través de conductas anticompetitivas, bloqueando artificialmente la entrada de nuevos competidores y/o excluyendo a los que existen. El apalancamiento del poder de mercado, cláusulas de exclusividad, discriminaciones exclusorias y adquisiciones de entrantes o desafiantes son todas conductas no deseables y que, a la larga, terminan por dañar el correcto funcionamiento de cualquier mercado, aunque sea digital.

Creo que se viene un nuevo foco en libre competencia en Chile, donde de a poco se han ido instalando casos asociados de plataformas digitales. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia está conociendo de demandas de parte de desarrolladores de cryptomonedas y la Fiscalía Nacional Económica recientemente prohibió una operación de concentración en el mercado de las plataformas de pagos digitales. Claramente no es hora de quedarse mirando como las cosas pasan.

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